Información general

Los organismos internacionales señalan los impactos en las diferentes esferas del desarrollo, que las niñas, adolescentes y jóvenes (NAyJ) atraviesan por la falta de garantías en materia de Derechos Humanos, entendiendo los mismos como interdependientes e inalienables. Particularmente, se destaca la falta de acceso, atención de calidad y participación en el área de “Salud y Bienestar” para los sectores más vulnerables.

 
La Organización Mundial de la Salud (OMS), declara en junio del 2020, que 100 millones de personas,  entre 12 y 17 años de edad,  en todo el mundo fueron víctimas de abusos físicos, sexuales, emocionales o de abandono en el último año.

El 1% de los recursos para la infancia está destinado a la prevención y protección de abuso sexual y explotación, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El panorama nacional señala que el 65% de niñas y adolescentes entre 1 y 14 años han sufrido violencia física (UNICEF, 2019) y por ende psicoemocional.

Durante el 2019, se registraron 3 mil 461 denuncias por violación equiparada, un aumento del 15% comparado con el 2018. 1 de cada 4 niñas, sufren abuso sexual antes de cumplir la mayoría de edad; según los especialistas, en lo expuesto por el Senado de la República (2019).  

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), señala que los agresores sexuales de las niñas y niños mexicanos, se encuentran, generalmente, en el núcleo familiar:

    • Tíos                                                         20%
    • Vecinos o conocido (no familiar)  16%
    • Padres y Primos                               15.7%
    • Desconocidos                                  11.5%
    • Hermano                                             8.5%
    • Padrastro o madrastra                     6.3%
    • Abuelo                                                3.37%
    (INEGI)

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reporta 1,764 violaciones por cada 100 mil mujeres; 5 mil de cada 100 mil sufren tocamientos; 5.4 millones de casos registrados de abuso sexual, y esto sólo representa el 10% de las denuncias, de los casos que se estiman.

México es el primer lugar de abuso infantil, a nivel mundial, según los datos otorgados por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en junio del 2020.

Según el análisis de datos del Early Institute, Querétaro ocupa el segundo lugar en incidencia en violaciones, a nivel nacional, seguido de Tlaxcala y Chihuahua.

El 90% de la población atendida en el Instituto, ha sufrido abuso sexual y/o tocamientos en su núcleo familiar desde muy corta edad. A pesar de las denuncias interpuestas, no se encuentra en ellas la tipificación de ese delito, sino que se descubre a partir de un proceso de diagnóstico y tratamiento psicológico especializado, dentro de los programas de atención del Instituto.

El Instituto “NEEDED” ha sido testigo, a lo largo de 23 años, de las secuelas permanentes a nivel físico y mental, derivadas del maltrato severo (omisión de cuidados, violencia física, abuso sexual y violación); mismas que no se presentan como padecimientos aislados, sino como afectaciones que inciden en el desarrollo integral de las NAyJ, generando cuadros cada vez más complejos de tratar cuyas consecuencias determinan padecimientos crónico-degenerativos. En algunos casos, el maltrato severo, la violencia física y sexual dejan como secuela diferentes disfunciones tanto físicas como mentales. Si estos padecimientos no se atienden de manera especializada, a tiempo, se corre el riesgo de que dichos cuadros se compliquen, y desencadenan, en la adultez, mayores problemáticas a nivel físico y psicológico.

De acuerdo con los datos obtenidos de los programas del Instituto “NEEDED”, de los últimos años:

    • El 100% de la población, cuenta con algún trastorno a nivel de salud mental y
       física, derivado del maltrato infringido.
    • El 40% cuenta con algún tipo discapacidad a nivel cognitivo, irreversible.
    • El 4% cuenta con discapacidad auditiva.
    • El 100% cuenta con algún tipo de trastorno a nivel de salud mental y emocional,
      así como depresión, baja autoestima, deprivación social, ideas suicidas, síntomas
      derivados del abuso sexual; entre otros.
    • El 100% cuenta con problemáticas para el aprendizaje.
    • El 34 % cuenta con un trastorno emocional relacionado con la salud alimentaria.
    • El 100 % requiere de la integración a contextos en donde existan estrategias de
       inclusión social tanto a nivel inter y extrainstitucional.
    • El 50% cuenta con enfermedades crónicas a nivel físico y cognitivo de índole
       irreversible.

Indicadores de maltrato presentados en la población atendida:
    • Problemáticas cognitivas y de aprendizaje.
    • Trastornos emocionales.
    • Trastornos alimenticios.
    • Síndrome postraumático.
    • Deserción escolar.
    • Falta de escolarización.
    • Trastornos de lenguaje.
    • Ideas suicidas.
    • Actos autodestructivos.
    • Agresividad.
    • Trastornos de atención.
    • Depresión.
    • Baja autoestima.
    • Conflictos sociales (interpersonales).
    • Problemáticas de identidad y pertenencia.
    • Comorbilidades diversas a nivel físico y psicológico crónicas y agudas.
    • Problemas de psicomotricidad y coordinación.
    • Retraimiento social.
    • Cambios drásticos de estado de ánimo.
    • Cuadros clínicos de psicosis.

Las políticas internacionales brindan objetivos que todos los países deben seguir, que marcan la generación de acciones y estrategias, para el desarrollo sustentable. El Modelo de Atención NEEDED, cuenta con las estrategias y los ejes de atención, incidiendo con precisión en los siguientes objetivos:




La concientización de capacidades individuales y colectivas, resultan de suma importancia para lograr un desarrollo sostenible que procure la toma de decisiones para el diseño de un plan de vida, digno, de bienestar y libre de violencia.

Con lo anterior, contribuimos a la lucha, ardua e incansable, por erradicar la violencia de género en especial en niñas, adolescentes y jóvenes, coadyuvando a las políticas públicas a nivel nacional, estatal, así como atendiendo a víctimas de violencia mediante un modelo que impacta directamente y a profundidad, en las  consecuencias derivadas del maltrato severo.

"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños".

Khalil Gibrán